En agosto hemos recordado el valor de la solidaridad. Durante septiembre, retomamos nuestras tradiciones y celebramos a nuestra patria. San Alberto Hurtado nos recuerda que ambas cosas están profundamente relacionadas. La patria no se construye solo con grandes acontecimientos; también la construimos en el trato hacia los demás y en nuestras acciones cotidianas.
“Nuestros Padres nos dieron una Patria libre, a nosotros nos
toca hacerla grande, bella, humana, fraternal”.
Estas palabras de San Alberto Hurtado nos plantean un gran
desafío. La patria no es únicamente nuestro hermoso territorio, lleno de
contrastes geográficos y climáticos. En este territorio vivimos nosotros,
chilenos y extranjeros, quienes tenemos la misión de construir una sociedad más
humana y fraterna, donde se respete la vida y la dignidad de cada persona.
La solidaridad que hemos querido vivir durante agosto no
termina cuando cambia el calendario. Al contrario, es una de las formas más
nobles de construir nuestra patria. “¿Qué haría Cristo en mi lugar?” era
la gran pregunta que acompañaba la vida de este santo jesuita y que hoy también
nos interpela frente a la realidad del Chile que estamos construyendo.
¿Qué haría Cristo en mi lugar como estudiante? Seguramente,
muchos de nuestros estudiantes, aun sin hacerse esta pregunta de manera
explícita, ya la viven en nuestras aulas y en el patio: cuando incluyen al que
está solo; cuando escuchan con respeto a quien piensa distinto; cuando ayudan
sin esperar nada a cambio; cuando cuidan nuestro colegio; cuando tratan con
dignidad a cada persona; cuando rechazan todo acto de violencia y
discriminación; y cuando son capaces de ponerse en el lugar del otro.
Así como nuestros Padres de la Patria fueron grandes en el
campo de batalla, a nosotros nos toca serlo en el esfuerzo de construir un
Chile para todos y todas. Hoy no tenemos campos de batalla, pero sí tenemos
desafíos que enfrentar: la indiferencia, el deterioro ambiental y el
individualismo, entre tantos otros. Nuestra generación tiene la gran misión de ser
grande construyendo.
Chile es una patria que hemos recibido, pero también una
patria que estamos construyendo entre todos y todas. Quizás una de las mejores
maneras de celebrar estas Fiestas Patrias sea preguntarnos qué estamos haciendo
para que nuestro país sea cada día más grande, más justo, más bello, más
solidario y más humano.




















