sábado, 5 de septiembre de 2026
viernes, 4 de septiembre de 2026
Evangelio Viernes 03 de septiembre
Cuando el esposo les sea quitado, entonces tendrán que ayunar
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san
Lucas 5, 33-39
Los escribas y los fariseos dijeron a Jesús: “Los
discípulos de Juan ayunan frecuentemente y hacen oración, lo mismo que los
discípulos de los fariseos; en cambio, los tuyos comen y beben”.
Jesús les contestó: “¿Ustedes pretenden hacer ayunar
a los amigos del esposo mientras él está con ellos? Llegará el momento en que
el esposo les será quitado; entonces tendrán que ayunar”.
Les hizo además esta comparación: “Nadie corta un
pedazo de un vestido nuevo para remendar uno viejo, porque se romperá el nuevo,
y el pedazo sacado a éste no quedará bien en el vestido viejo. Tampoco se pone
vino nuevo en odres viejos, porque hará reventar los odres; entonces el vino se
derramará y los odres ya no servirán más. El vino nuevo se pone en odres
nuevos. Nadie, después de haber gustado el vino viejo, quiere vino nuevo,
porque dice: el añejo es mejor”.
Palabra del Señor.
jueves, 3 de septiembre de 2026
miércoles, 2 de septiembre de 2026
martes, 1 de septiembre de 2026
Nuestra Patria, nuestra Misión
En agosto hemos recordado el valor de la solidaridad. Durante septiembre, retomamos nuestras tradiciones y celebramos a nuestra patria. San Alberto Hurtado nos recuerda que ambas cosas están profundamente relacionadas. La patria no se construye solo con grandes acontecimientos; también la construimos en el trato hacia los demás y en nuestras acciones cotidianas.
“Nuestros Padres nos dieron una Patria libre, a nosotros nos
toca hacerla grande, bella, humana, fraternal”.
Estas palabras de San Alberto Hurtado nos plantean un gran
desafío. La patria no es únicamente nuestro hermoso territorio, lleno de
contrastes geográficos y climáticos. En este territorio vivimos nosotros,
chilenos y extranjeros, quienes tenemos la misión de construir una sociedad más
humana y fraterna, donde se respete la vida y la dignidad de cada persona.
La solidaridad que hemos querido vivir durante agosto no
termina cuando cambia el calendario. Al contrario, es una de las formas más
nobles de construir nuestra patria. “¿Qué haría Cristo en mi lugar?” era
la gran pregunta que acompañaba la vida de este santo jesuita y que hoy también
nos interpela frente a la realidad del Chile que estamos construyendo.
¿Qué haría Cristo en mi lugar como estudiante? Seguramente,
muchos de nuestros estudiantes, aun sin hacerse esta pregunta de manera
explícita, ya la viven en nuestras aulas y en el patio: cuando incluyen al que
está solo; cuando escuchan con respeto a quien piensa distinto; cuando ayudan
sin esperar nada a cambio; cuando cuidan nuestro colegio; cuando tratan con
dignidad a cada persona; cuando rechazan todo acto de violencia y
discriminación; y cuando son capaces de ponerse en el lugar del otro.
Así como nuestros Padres de la Patria fueron grandes en el
campo de batalla, a nosotros nos toca serlo en el esfuerzo de construir un
Chile para todos y todas. Hoy no tenemos campos de batalla, pero sí tenemos
desafíos que enfrentar: la indiferencia, el deterioro ambiental y el
individualismo, entre tantos otros. Nuestra generación tiene la gran misión de ser
grande construyendo.
Chile es una patria que hemos recibido, pero también una
patria que estamos construyendo entre todos y todas. Quizás una de las mejores
maneras de celebrar estas Fiestas Patrias sea preguntarnos qué estamos haciendo
para que nuestro país sea cada día más grande, más justo, más bello, más
solidario y más humano.
viernes, 28 de agosto de 2026
Eucaristías de 6°A y 6°B: Celebrar la fe y caminar juntos
Con mucha alegría, nuestra comunidad educativa vivió las dos Eucaristías de los cursos 6°A y 6°B, momentos de encuentro, reflexión y celebración en torno a la fe que cada uno tuvieron como curso, poniendo en las manos de Dios sus vidas, sus sueños, sus aprendizajes y también los desafíos que enfrentan cada día.
A través de la Palabra, la oración y la participación activa en la Eucaristía, los estudiantes pudieron fortalecer el sentido de comunidad y recordar que la fe también se construye compartiendo, acompañándonos y aprendiendo a caminar juntos.
Agradecemos especialmente a los estudiantes, profesores, familias y a todos quienes hicieron posible estas celebraciones, por su disposición y participación.
Que estas Eucaristías sigan siendo espacios donde nuestros niños puedan encontrarse con Jesús, crecer en la fe y descubrir que nunca caminamos solos.
¡Sigamos construyendo juntos una comunidad que celebra, acompaña y vive su fe!














