martes, 19 de abril de 2022

Jueves Santo con los Estudiantes


 El día Jueves Santo, a partir del episodio de la Oración en el Huerto de los Olivos, los estudiantes de 5° a 4° Medio, pudieron jugar y reflexionar en torno a los sentimientos de Jesús y a los que viven hoy muchas personas en el mundo entero. Acompañados de sus profesores, los jóvenes desarrollaron la propuesta que este año fue preparada para ellos.

Jueves Santo en Nuestra Comunidad Educativo y Pastoral


Nuestra Comunidad Educativo y Pastoral, el día Jueves Santo celebró la Eucaristía, acompañados por P. Oliver Villarroel sdb.

En la oportunidad se reunieron Asistentes de la Educación y Docentes, para participar en el día del Amor Fraterno.

sábado, 9 de abril de 2022

Domingo de Ramos



BENDICIÓN DE LOS RAMOS

EVANGELIO

«Bendito el que viene en nombre del Señor»

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas Lc 19, 28-40 

Jesús, acompañado de sus discípulos, iba camino a Jerusalén. 

Cuando se acercó a Betfagé y Betania, al pie del monte llamado de los Olivos, envió a dos de sus discípulos, diciéndoles: 

«Vayan al pueblo que está enfrente y, al entrar, encontrarán un asno atado, que nadie ha montado todavía. Desátenlo y tráiganlo; y si alguien les pregunta: «¿Por qué lo desatan?», respondan: «El Señor lo necesita»». 

Los enviados partieron y encontraron todo como él les había dicho. 

Cuando desataron el asno, sus dueños les dijeron: «¿Por qué lo desatan?». 

y ellos respondieron: «El Señor lo necesita». 

Luego llevaron el asno adonde estaba Jesús y, poniendo sobre él sus mantos, lo hicieron montar. Mientras él avanzaba, la gente extendía sus mantos sobre el camino. 

Cuando Jesús se acercaba a la pendiente del monte de los Olivos, todos los discípulos, llenos de alegría, comenzaron a alabar a Dios en alta voz, por todos los milagros que habían visto. Y decían: «¡Bendito sea el Rey que viene en nombre del Señor! ¡Paz en el cielo y gloria en las alturas!». 

Algunos fariseos que se encontraban entre la multitud le dijeron: «Maestro, reprende a tus discípulos». 

Pero él respondió: «Les aseguro que si ellos callan, gritarán las piedras». 

Queridos hermanos: 

Imitemos a la muchedumbre que aclamó a Jesús, y caminemos cantando y glorificando a Dios, unidos por el vínculo de la paz. 

miércoles, 6 de abril de 2022

Jornada Veritas 5°A

El lunes recién pasado el 5°A participó de la "Jornada Veritas". En la oportunidad pudieron compartir, reír, jugar y hacer una experiencia espiritual como comunidad curso.

Inicio Comunidades Pastorales 2022

El día de ayer iniciamos con las comunidades pastorales de nuestro colegio.

Niños y jóvenes, llenos de Esperanza inician un camino de Amistad, Encuentro, Servicio a los demás y por sobre todo de conocimiento personal y crecimiento espiritual.





Campaña "Juntemos tapitas plásticas"


 Este año cada curso tiene la misión de reunir tapitas plásticas para colaborar con los niños con cáncer.

sábado, 2 de abril de 2022


 

Evangelio

 EVANGELIO

El que no tenga pecado que arroje la primera piedra.

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 8,1-11

Jesús fue al monte de los Olivos. Al amanecer volvió al Templo, y todo el pueblo acudía a Él. Entonces se sentó y comenzó a enseñarles.

Los escribas y los fariseos le trajeron a una mujer que había sido sorprendida en adulterio y, poniéndola en medio de todos, dijeron a Jesús: Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. Moisés, en la Ley, nos ordenó apedrear a esta clase de mujeres. Y Tú, ¿qué dices?

Decían esto para ponerlo a prueba, a fin de poder acusarlo. Pero Jesús, inclinándose, comenzó a escribir en el suelo con el dedo.

Como insistían, se enderezó y les dijo: Aquél de ustedes que no tenga pecado, que arroje la primera piedra.

E inclinándose nuevamente, siguió escribiendo en el suelo.

Al oír estas palabras, todos se retiraron, uno tras otro, comenzando por los más ancianos.

Jesús quedó solo con la mujer, que permanecía allí, e incorporándose, le preguntó:

Mujer, ¿dónde están tus acusadores? ¿Nadie te ha condenado?

Ella le respondió:

Nadie, Señor.

Yo tampoco te condeno -le dijo Jesús-. Vete, no peques más en adelante.

Nuestro caminar

El mendigo y el oro