sábado, 18 de abril de 2026
Lo reconocieron al partir el Pan
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 24, 13-35
Mientras conversaban y
discutían, el mismo Jesús se acercó y siguió caminando con ellos. Pero algo
impedía que sus ojos lo reconocieran. Él les dijo: “¿Qué comentaban por el
camino?”
Ellos se detuvieron, con el
semblante triste, y uno de ellos, llamado Cleofás, le respondió:
“¡Tú eres el único forastero
en Jerusalén que ignora lo que pasó en estos días!”
“¿Qué cosa?”, les preguntó.
Ellos respondieron: “Lo
referente a Jesús, el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y en
palabras delante de Dios y de todo el pueblo, y cómo nuestros sumos sacerdotes
y nuestros jefes lo entregaron para ser condenado a muerte y lo crucificaron.
Nosotros esperábamos que fuera Él quien librara a Israel. Pero a todo esto ya
van tres días que sucedieron estas cosas. Es verdad que algunas mujeres que
están con nosotros nos han desconcertado: ellas fueron de madrugada al sepulcro
y al no hallar el cuerpo de Jesús, volvieron diciendo que se les habían aparecido
unos ángeles, asegurándoles que Él está vivo.
Algunos de los nuestros fueron
al sepulcro y encontraron todo como las mujeres habían dicho. Pero a Él no lo
vieron”.
Jesús les dijo: “¡Hombres
duros de entendimiento, cómo les cuesta creer todo lo que anunciaron los
profetas! ¿No era necesario que el Mesías soportara esos sufrimientos para
entrar en su gloria?” Y comenzando por Moisés y continuando con todos los
profetas, les interpretó en todas las Escrituras lo que se refería a Él.
Cuando llegaron cerca del
pueblo adonde iban, Jesús hizo ademán de seguir adelante. Pero ellos le
insistieron: “Quédate con nosotros, porque ya es tarde y el día se acaba” .
Él entró y se quedó con ellos.
Y estando a la mesa, tomó el pan y pronunció la bendición; luego lo partió y se
lo dio. Entonces los ojos de los discípulos se abrieron y lo reconocieron, pero
Él había desaparecido de su vista.
Y se decían: “¿No ardía acaso
nuestro corazón, mientras nos hablaba en el camino y nos explicaba las
Escrituras?”
En ese mismo momento, se
pusieron en camino y regresaron a Jerusalén. Allí encontraron reunidos a los
Once y a los demás que estaban con ellos, y estos les dijeron: “Es verdad, ¡el
Señor ha resucitado y se apareció a Simón!”
Ellos, por su parte, contaron
lo que les había pasado en el camino y cómo lo habían reconocido al partir el
pan.
Palabra del Señor
viernes, 17 de abril de 2026
Distribuyó a los que estaban sentados, dándoles todo lo que quisieron
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 6, 1-15
Jesús atravesó el mar de Galilea, llamado Tiberíades. Lo seguía una gran multitud, al ver los signos que hacía sanando a los enfermos. Jesús subió a la montaña y se sentó allí con sus discípulos. Se acercaba la Pascua, la fiesta de los judíos.
Al levantar los ojos, Jesús vio que una gran multitud acudía a Él y dijo a Felipe: “¿Dónde compraremos pan para darles de comer?” Él decía esto para ponerlo a prueba, porque sabía bien lo que iba a hacer. Felipe le respondió: “Doscientos denarios no bastarían para que cada uno pudiera comer un pedazo de pan”.
Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dijo: “Aquí hay un niño que tiene cinco panes de cebada y dos pescados, pero ¿qué es esto para tanta gente?” Jesús le respondió: “Háganlos sentar”.
Había mucho pasto en ese lugar. Todos se sentaron y eran unos cinco mil hombres. Jesús tomó los panes, dio gracias y los distribuyó a los que estaban sentados. Lo mismo hizo con los pescados, dándoles todo lo que quisieron.
Cuando todos quedaron satisfechos, Jesús dijo a sus discípulos: “Recojan los pedazos que sobran, para que no se pierda nada”. Los recogieron y llenaron doce canastas con los pedazos que sobraron de los cinco panes de cebada.
Palabra del Señor
martes, 14 de abril de 2026
Eucaristía de curso !° Medio A
El día de ayer, lunes 13 de abril, el 1° Medio A, como curso celebró la Eucaristía la cual fue presidida por P. Daniel Godoy O.P, quien en su homilía invitó a los jóvenes a no tener miedo al cambio y a mirarlo como parte de la vida cotidiana, y siempre en la compañía de Jesús.
sábado, 11 de abril de 2026
Señor mío y Dios mío
Al atardecer del primer día de la semana, los discípulos se encontraban con las puertas cerradas por temor a los judíos. Entonces llegó Jesús y poniéndose en medio de ellos, les dijo:
“¡La paz esté con ustedes!”
Mientras decía esto, les mostró sus manos y su costado. Los discípulos se llenaron de alegría cuando vieron al Señor.
Jesús les dijo de nuevo: “¡La paz esté con ustedes!
Como el Padre me envió a mí, Yo también los envío a ustedes” .
Al decirles esto, sopló sobre ellos y añadió:
“Reciban el Espíritu Santo. Los pecados serán perdonados a los que ustedes se los perdonen, y serán retenidos a los que ustedes se los retengan” .
Tomás, uno de los Doce, de sobrenombre el Mellizo, no estaba con ellos cuando llegó Jesús.
Los otros discípulos le dijeron: “¡Hemos visto al Señor!”
Él les respondió: “Si no veo la marca de los clavos en sus manos, si no pongo el dedo en el lugar de los clavos y la mano en su costado, no lo creeré”.
Ocho días más tarde, estaban de nuevo los discípulos reunidos en la casa, y estaba con ellos Tomás. Entonces apareció Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio de ellos y les dijo: “¡La paz esté con ustedes!”
Luego dijo a Tomás: “Trae aquí tu dedo: aquí están mis manos. Acerca tu mano: Métela en mi costado. En adelante no seas incrédulo, sino hombre de fe” .
Tomás respondió:
“¡Señor mío y Dios mío!” Jesús le dijo: “Ahora crees, porque me has visto. ¡Felices los que creen sin haber visto!”
Jesús realizó además muchos otros signos en presencia de sus discípulos, que no se encuentran relatados en este Libro. Estos han sido escritos para que ustedes crean que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y creyendo, tengan Vida en su Nombre.
Palabra del Señor
viernes, 10 de abril de 2026
REFLEXIÓN: El latido de lo humano: Recuperar el centro personal en la era del algoritmo y el ruido
En
el pulso implacable de nuestra era digital, parecemos atrapados en una
"sociedad líquida" que fluye sin cauce. Corremos a una velocidad
vertiginosa sin saber exactamente hacia qué meta nos dirigimos, convertidos en
consumidores seriales de estímulos que se evaporan apenas los tocamos. Entre el
estrépito de las notificaciones y la fragmentación de nuestra identidad en
perfiles virtuales, surge una inquietud que no puede resolverse con una
actualización de software: en este mundo que nos empuja a vivir hacia afuera,
¿dónde queda el lugar de nuestra verdad, ese rincón de síntesis donde realmente
habitamos?
La
respuesta que nos ofrece la sabiduría cristiana no es un concepto abstracto,
sino un retorno urgente al corazón, el único centro capaz de unificar los
fragmentos dispersos de nuestra historia.
1.
El Corazón frente al Algoritmo: La libertad de lo impredecible
Vivimos
bajo la vigilancia de sistemas que pretenden conocernos mejor que nosotros
mismos. Los algoritmos analizan nuestras búsquedas y predicen nuestra voluntad,
estandarizando nuestros deseos hasta hacernos creer que somos solo una suma de
datos. Sin embargo, existe un refugio que escapa a cualquier línea de código:
el Sagrado Corazón.
El
corazón es el lugar donde se configura nuestra identidad espiritual. Es el
núcleo de la libertad humana porque es, por esencia, único e impredecible.
Mientras que el mundo digital puede mapear nuestros hábitos, no tiene acceso a
ese centro unificador donde se fraguan las decisiones que dan sentido a la
vida.
"El
algoritmo en acto en el mundo digital muestra que nuestros pensamientos y lo
que decide la voluntad son mucho más 'estándar' de lo que creíamos. Son
fácilmente predecibles y manipulables. No así el corazón".
2.
La "Mentira" de la Superficialidad: Sustancia contra apariencia
Existe
una metáfora tan sencilla como profunda: la de las galletas
"mentiras". Son masas que se inflan al freírlas, pareciendo grandes y
sólidas, pero que al morderlas se revelan huecas y sin sustancia. En nuestra
cultura del scroll infinito, corremos el riesgo de convertir nuestra propia
vida en una de esas galletas: cuidando meticulosamente el perfil social
mientras el interior se vacía.
Nuestra
verdadera identidad suele estar oculta bajo mucha "hojarasca": ese
ruido exterior y ese disimulo que nos aleja de nosotros mismos. En el corazón,
sin embargo, no se puede engañar ni disimular; allí reside nuestra verdad
desnuda. Solo desde esa sinceridad absoluta es posible construir un proyecto de
vida sólido, pues nada que valga la pena se sostiene sobre el vacío de la pura
apariencia.
3.
Lo Ordinario-Extraordinario: La ternura que nos salva
Para
salvar lo humano frente al avance de una inteligencia artificial fría y
procesal, debemos rescatar la poesía de lo pequeño. Hay detalles que
constituyen nuestra esencia y que ninguna máquina podrá albergar jamás, porque
no son datos, sino ternura guardada en los recuerdos. Estos gestos
"ordinario-extraordinarios" son los que realmente sustentan nuestras
biografías:
El
uso del tenedor para sellar con cuidado los bordes de unas empanadillas en la
cocina de la abuela.
El
primer partido de fútbol jugado con una pelota de trapo.
Esa
flor seca que guardamos entre las páginas de un libro como testigo de un
afecto.
Calcar
un dibujo a contraluz de una ventana.
Pedir
un deseo al deshojar una margarita.
Estos
momentos son la base de nuestra identidad porque están impregnados de un amor
que el código no puede sentir. Son los fragmentos de nuestra historia que nos
recuerdan que estamos hechos para algo más que procesar información.
4.
Dios como un "Tú" Personal: La lógica del fuego
Frente
a la frialdad de los sistemas abstractos y los conceptos lejanos, el corazón
nos revela que la fe no es un ejercicio intelectual, sino un encuentro. Dios se
nos presenta como un "Abba" (Papito), ofreciendo una amistad que nos
constituye como personas.
Siguiendo
la sabiduría de San Buenaventura, en la vida espiritual no hay que preguntar a
la luz, sino al fuego. El Corazón de Cristo no es una idea, sino un horno
ardiente de amor que debe pasar del intelecto al afecto. Aquí es donde cobra
vida el lema de San John Henry Newman: Cor ad cor loquitur (el corazón habla al
corazón). Solo en ese diálogo íntimo, de "Tú" a "Tú", la
persona encuentra la verdadera paz que los eventos del momento no pueden
alterar.
5.
Reparar el Mundo: Hacia una civilización del amor
Recuperar
el centro personal no es un acto de egoísmo; al contrario, tiene consecuencias
sociales obligatorias. El mundo actual está herido por las guerras y los
desequilibrios, frutos de un desequilibrio fundamental que nace en el corazón
humano. Por eso, la verdadera reparación no es un ritual vacío, sino el
compromiso de construir sobre las ruinas dejadas por el odio.
La
conversión del corazón nos impulsa a luchar contra las "estructuras de
pecado" y la indiferencia. Reparar el mundo hoy significa reconocer la
dignidad del otro, especialmente del más débil, y entender que la justicia sin
el fuego del amor termina siendo una estructura fría. Estamos llamados a crear
una civilización del amor donde el corazón sea el motor de la historia.
Conclusión:
Una Invitación a la Pausa Interior
El
mundo actual sobrevive entre el consumismo y el uso a veces deshumanizante de
la tecnología. En este escenario, el amor es lo único que puede unificar los
fragmentos de nuestra historia y darnos una identidad plena y luminosa.
En
medio del ruido y la velocidad digital, te invito a detenerte y descender a lo
más hondo de tu ser para enfrentar la pregunta más decisiva: "¿Tengo corazón?".
De la respuesta a este interrogante depende nuestra capacidad de reinventar el
amor y recuperar, por fin, nuestra humanidad.
jueves, 9 de abril de 2026
La Paz esté con ustedes
En el día de hoy, en la octava de Pascua, los estudiantes de los cursos pequeños participaron de un momento de Oración Pascual.
Primero lo hicieron los estudiantes de 1° Básico a 4° Básico, a las 08:10 y luego los niños del Parvulario.
"La Paz esté con ustedes", es el mensaje que Jesús quiere compartir, al igual que como lo hizo con sus discípulos. Paz que como misioneros y discípulos debemos cultivar.
miércoles, 8 de abril de 2026
lunes, 6 de abril de 2026
El que venció a la muerte y derribó el muro que separaba a los seres humanos (cf. Ef 2,14) es el Buen Pastor, que da la vida por el rebaño y que tiene muchas ovejas que no son del redil (cf. Jn 10,11.16): Cristo, nuestra paz. Su presencia, su don, su victoria resplandecen en la perseverancia de muchos testigos, por medio de los cuales la obra de Dios continúa en el mundo, volviéndose incluso más perceptible y luminosa en la oscuridad de los tiempos.
El contraste entre las tinieblas y la luz, en efecto, no es sólo una imagen bíblica para describir el parto del que está naciendo un mundo nuevo; es una experiencia que nos atraviesa y nos sorprende según las pruebas que encontramos, en las circunstancias históricas en las que nos toca vivir. Ahora bien, ver la luz y creer en ella es necesario para no hundirse en la oscuridad. Se trata de una exigencia que los discípulos de Jesús están llamados a vivir de modo único y privilegiado, pero que, por muchos caminos, sabe abrirse paso en el corazón de cada ser humano. La paz existe, quiere habitar en nosotros, tiene el suave poder de iluminar y ensanchar la inteligencia, resiste a la violencia y la vence. La paz tiene el aliento de lo eterno; mientras al mal se le grita “basta”, a la paz se le susurra “para siempre”. En este horizonte nos ha introducido el Resucitado. Con este presentimiento viven los que trabajan por la paz que, en el drama de lo que el Papa Francisco ha definido como “tercera guerra mundial a pedazos”, siguen resistiendo a la contaminación de las tinieblas, como centinelas de la noche.
Lamentablemente lo contrario —es decir, olvidar la luz— es posible; entonces se pierde el realismo, cediendo a una representación parcial y distorsionada del mundo, bajo el signo de las tinieblas y del miedo. Hoy no son pocos los que llaman realistas a las narraciones carentes de esperanza, ciegas ante la belleza de los demás, que olvidan la gracia de Dios que trabaja siempre en los corazones humanos, aunque estén heridos por el pecado. San Agustín exhortaba a los cristianos a entablar una amistad indisoluble con la paz, para que, custodiándola en lo más íntimo de su espíritu, pudieran irradiar en torno a sí su luminoso calor. Él, dirigiéndose a su comunidad, escribía así: «Tened la paz, hermanos. Si queréis atraer a los demás hacia ella, sed los primeros en poseerla y retenerla. Arda en vosotros lo que poseéis para encender a los demás». [2]
Ya sea que tengamos el don de la fe, o que nos parezca que no lo tenemos, queridos hermanos y hermanas, ¡abrámonos a la paz! Acojámosla y reconozcámosla, en vez de considerarla lejana e imposible. Antes de ser una meta, la paz es una presencia y un camino. Aunque sea combatida dentro y fuera de nosotros, como una pequeña llama amenazada por la tormenta, cuidémosla sin olvidar los nombres y las historias de quienes nos han dado testimonio de ella. Es un principio que guía y determina nuestras decisiones. Incluso en los lugares donde sólo quedan escombros y donde la desesperación parece inevitable, hoy encontramos a quienes no han olvidado la paz. Así como en la tarde de Pascua Jesús entró en el lugar donde se encontraban los discípulos, atemorizados y desanimados, de la misma manera la paz de Cristo resucitado sigue atravesando puertas y barreras con las voces y los rostros de sus testigos. Es el don que permite que no olvidemos el bien, reconocerlo vencedor, elegirlo de nuevo juntos. (Extracto de Mensaje Papa Leon XIV, del 18 de diciembre de 2025)
domingo, 5 de abril de 2026
viernes, 3 de abril de 2026
jueves, 2 de abril de 2026
Jueves Santo día del Sacerdote
Juntos Oramos
JUEVES 02 DE ABRIL JUEVES SANTO Cuanto más profunda es la oración, más cercano se siente a Dios. Cuando hemos “experimentado” a Dios en nuestras vidas, Él se convierte en “Alguien” con quien salimos al encuentro de los demás. ¿Qué sentido le podemos al lema pastoral de este año “Promover la paz y contagiar esperanza”?
Texto Bíblico: Lectura del evangelio de Juan: “Antes de la fiesta de Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la hora
de pasar de este mundo al Padre, él, que había amado a los suyos que quedaban
en el mundo, los amó hasta el fin. Durante la Cena, cuando el demonio ya había
inspirado a Judas Iscariote, hijo de Simón, el propósito de entregarlo,
sabiendo Jesús que el Padre había puesto todo en sus manos y que él había
venido de Dios y volvía a Dios, se levantó de la mesa, se sacó el manto y
tomando una toalla se la ató a la cintura. Luego echó agua en un recipiente y
empezó a lavar los pies a los discípulos y a secárselos con la toalla que tenía
en la cintura.” Palabra
de Dios (Juan 13, 1-5)
BREVE SILENCIO
Reflexión:
El fruto de la oración es amar. La oración abre el corazón del hombre para recibir el amor de Dios, quien pone suavidad donde había violencia, amor y generosidad donde había egoísmo. Dios nos cambia si dejamos que su amor infinito ilumine todos los espacios de nuestra vida y así, con su gracia, contagiamos la esperanza.
Oremos:
1.-
Señor Jesús, ayúdame a contagiar tu esperanza donde quiera que vaya; inúndame
con tu Espíritu y tu vida. Quédate en mi vida, Señor, para que las personas que
tengan contacto conmigo puedan sentirse más confiados y esperanzados. Roguemos
al Señor.
2.- Señor
Jesús, en este jueves santo, quédate conmigo, así podré convertirme en luz para
los otros. Te serviré de instrumento de paz para que Tú ilumines sus vidas a
través de la paz interior que es fruto de tu amor. Roguemos al Señor.
3.- Señor Jesús, ayúdame predicar tu nombre sin
palabras. Con mi ejemplo, con la sobrenatural influencia de tu gracia en mis
gestos y palabras, con la fuerza evidente del amor que Tú me regalas día a día.
Roguemos al Señor.
Santo Domingo de Guzmán. Ruega por
nosotros.
miércoles, 1 de abril de 2026
Juntos Oremos
BREVE SILENCIO
Reflexión:
Judas, como muchos de nosotros, busca su interés
personal, el “qué gano yo”. En nuestra cultura actual estamos muy preocupados
de los derechos, cuáles son “mis derechos” y a veces olvidamos nuestras
responsabilidades (deberes). De esta forma nos traicionamos a nosotros mismos,
porque solo queremos vivir la vida centrada en el “yo”, decidimos solo desde
nosotros mismos, sin hacer referencia al “otro” que también es parte de nuestra
vida y de las decisiones que tomamos.
Oremos:
1.-
Dios
Padre Misericordioso, ayúdanos a mirar la realidad como tú la miras. Danos luz
para reconocer tu presencia en lo que vivimos y en lo que nos rodea. Roguemos
al Señor. 2.- Dios Padre, despójanos de lo que nos paraliza y sacude nuestras
certezas, para empezar de nuevo, más humildes, desde tu verdad. Roguemos al
Señor.
3.- Jesús, Maestro Bueno, haz que conozcamos el don de
tu amistad, vivir por siempre el gozo del perdón, y en tu presencia celebrar
estos días de semana santa. Roguemos al Señor.
4.- Dios, rico en misericordia, ponemos en tus manos
nuestras debilidades, queremos sentirte cercano a nosotros, sentirnos libre
desde tu libertad para ser signos vivos de la fraternidad. Roguemos al Señor.
Santo Domingo de Guzmán. Ruega por
nosotros.
martes, 31 de marzo de 2026
Juntos Oremos
MARTES 31 DE MARZO MARTES SANTO. A veces necesitamos una luz para que ilumine nuestros momentos oscuros, de dudas, de tentaciones y nos ayude a abrirnos al servicio de los demás. ¿Consideramos la vida en comunidad una fuente de luz, paz y esperanza?
Texto Bíblico: Lectura del evangelio de Juan: “En aquel tiempo, Jesús, profundamente conmovido, dijo: les aseguro que uno de ustedes me va a entregar. Y untando el pan se lo dio a Judas, hijo de Simón el Iscariote. Detrás del pan, entró en él Satanás. Entonces Jesús le dijo: Lo que tienes que hacer hazlo en seguida. Ninguno de los comensales entendió a qué se refería. Como Judas guardaba la bolsa, algunos suponían que Jesús le encargaba comprar lo necesario para la fiesta o dar algo a los pobres. Judas, después de tomar el pan, salió inmediatamente. Era de noche.” Palabra de Dios (Juan 13, 21. 26-30)
Breve Silencio
Reflexión:
Judas se aparta de la comunidad, deja a Jesús y sus compañeros que sigan la cena, pero sin él; y al salir se encuentra que “era de noche”. Lejos de la comunidad nos perdemos en oscuros callejones que nos encierran en nosotros mismos, en la desesperanza y nos vamos haciendo indiferentes a los demás. Judas no era una mala persona, pero quizás el apartarse de los demás, el hacerse indiferente a los momentos que estaba viviendo su comunidad fue lo que más le hizo daño a él y a sus hermanos.
Oremos:
1.-
Señor, ayúdanos a no separarnos de ti, pues sabemos que lejos de ti somos
tragados por la noche del individualismo y la falta de paz interior. Todo lo
recorrido fuera de tu amor no conduce a la falta de esperanza. Roguemos al
Señor.
2. Señor, enséñanos, Señor, a vivir en tu
misericordia, pues sabemos, que eres fiel, no nos dejes caer en la tentación
que conduce a la noche y desesperanza de vivir sin ti. Roguemos al Señor.
3.- Señor, sabemos que no andaremos perdidos si nos
aferramos a ti, si te buscamos siempre en todos los actos que realizamos cada
día, porque tu luz vence a la oscuridad. Y nos regalas la paz y la esperanza
para compartirla con otros. Roguemos al Señor.
Santo Domingo de Guzmán. Ruega por
nosotros.
lunes, 30 de marzo de 2026
Juntos Oremos
LUNES 30 DE MARZO LUNES SANTO. La Semana Santa, es la semana más importante de la fe cristiana porque en ella recordamos y celebramos, en la actualidad de nuestras vidas, los últimos gestos, palabras y sentimientos en la vida de Cristo. ¿Pensamos y le damos valor a los gestos que hacemos?
Texto Bíblico: Lectura del evangelio de Juan: “Seis días antes de la Pascua, fue Jesús a Betania, donde vivía Lázaro, a quien había resucitado de entre los muertos. Allí le ofrecieron una cena: Marta servía y Lázaro era uno de los que estaban con él en la mesa. María tomó una libra de perfume de nardo, auténtico y costoso, le ungió a Jesús los pies y se los enjugó con su cabellera. Y la casa se llenó de la fragancia del perfume.” Palabra de Dios (Juan 12, 1-11)
BREVE SILENCIO
Reflexión:
María, la hermana de
Lázaro, hace un gesto concreto por Jesús.
Elige lo mejor, un perfume “original y
costoso”, y se lo ofrece a su amigo. Es uno de los sentidos de semana
santa, el dar la vida, lo más valioso que tenemos, para que otros también
tengan vida, tal como lo hizo Jesús. Semana santa es recordar el gesto de Jesús
que sufrió, murió y resucitó para darnos vida.
Oremos:
1.- Señor,
ayúdanos a tener tus mismos sentimientos. Sentimientos de humildad para
acercarnos al pobre y compartir sus necesidades. Sentimientos de entrega para
amar siempre lo que amas tú. Roguemos al Señor.
2.- Señor, reconocemos que
tú, siendo de condición divina, te despojaste, no hiciste alarde de tu
categoría de Dios. Es más, asumiste libremente una muerte de cruz para darnos
lo mejor que tienes, danos un corazón manso y humilde. Roguemos al Señor.
Santo
Domingo de Guzmán. Ruega por nosotros.
domingo, 29 de marzo de 2026
viernes, 27 de marzo de 2026
Juntos Oremos
VIERNES 27 DE MARZO. CULTIVAR LA PAZ ESCUCHANDO SIN PREJUICIOS Hoy, al terminar el tiempo de Cuaresma es bueno revisar en qué sentido nuestra forma de vivir mi fe y contagiar esperanza ha crecido con el esfuerzo que hemos puesto en la oración, el ayuno y la caridad fraterna.
Texto Bíblico. Lectura del evangelio de San Juan: “Si no hago las obras de mi Padre, no me crean; pero si las hago, crean en las obras, aunque no me crean a mí. Así reconocerán y sabrán que el Padre está en mí y yo en el Padre». Ellos intentaron nuevamente detenerlo, pero él se les escapó de las manos. Jesús volvió a ir al otro lado del Jordán, al lugar donde Juan había bautizado, y se quedó allí. Muchos fueron a verlo, y la gente decía: «Juan no ha hecho ningún signo, pero todo lo que dijo de este hombre era verdad». Y en ese lugar muchos creyeron en él.” Palabra de Dios (Juan 10, 37-42)
Breve
Silencio.
Reflexión. “La educación cristiana es una obra coral: nadie educa solo. La comunidad educativa es un «nosotros» en el que el docente, el estudiante, la familia, el personal administrativo y de servicio, los pastores y la sociedad civil convergen para generar vida. Este «nosotros» impide que el agua se estanque en el pantano del «siempre se ha hecho así» y la obliga a fluir, a nutrir, a regar.” (Papa León XIV)
Oración:
1.- En esta mañana le pedimos
a Dios la gracia de poder convertirnos, primero hacia el hermano que tenemos
más cerca para saber escucharlo. Y así aprendamos a descubrir que los gestos y
palabras libres de prejuicios nos ayudan a cultivar la paz. Roguemos al Señor.
2.- Para que, en este Domingo, con la Celebración de Domingo de Ramos,
celebremos que Jesús es nuestro Dios y en Él hemos puesto nuestra esperanza.
Roguemos al Señor.
Padrenuestro/Ave María/ otra…
Santo
Domingo de Guzmán. Ruega por nosotros.
jueves, 26 de marzo de 2026
Juntos Oremos
JUEVES 26 DE MARZO. MANTENER LA ESPERANZA EN LAS PROMESAS DE DIOS.
Ya terminando el tiempo de Cuaresma estamos invitados a mantener vivo nuestro compromiso con Dios, quien ha hecho una alianza con su Pueblo. Por eso el valor que ilumina la oración de hoy es mantener la esperanza.
Texto Bíblico. Lectura del libro del Génesis: En aquellos días, Abrán cayó rostro en tierra y Dios le habló así: «Por mi parte, esta es mi alianza contigo: serás padre de muchedumbre de pueblos. Ya no te llamarás Abrán, sino Abrahám, porque te hago padre de muchedumbre de pueblos. Te haré fecundo sobremanera: sacaré pueblos de ti, y reyes nacerán de ti. Mantendré mi alianza contigo y con tu descendencia en futuras generaciones, como alianza perpetua. Seré tu Dios y el de tus descendientes futuros. Palabra de Dios (Génesis 17, 3-9)
Breve
Silencio.
Reflexión: “Educar es un acto de esperanza y una pasión que se renueva porque manifiesta la promesa que vemos en el futuro de la humanidad. Es un «oficio de promesas»: se promete tiempo, confianza, competencia; se promete justicia y misericordia, se promete el valor de la verdad y el bálsamo del consuelo. Educar es una tarea de amor que se transmite de generación en generación.” (Papa León XIV)
Oración:
1.- Pidamos la gracia
de saber reconocer que la alianza de Dios sigue vigente, que a nuestro
alrededor hay muchas personas, que como educadores, son capaces de “salir”, de
“contar estrellas”, de ponerse en camino, seguras, como Abrahán de que Dios
es fiel y mantiene sus promesas. Roguemos al Señor.
Padrenuestro/Ave María/ otra…
Santo
Domingo de Guzmán. Ruega por nosotros.
miércoles, 25 de marzo de 2026
Juntos Oremos
MIÉRCOLES 25 DE MARZO. FIESTA DE LA ANUCIACIÓN DEL SEÑOR.
Celebramos una de las fiestas más entrañables de la liturgia cristiana. La Encarnación del Hijo de Dios que es, para todos nosotros, un momento crucial de la historia: Dios se hace hombre.
Texto
Bíblico. Lectura del evangelio de San Lucas: “En el sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado por Dios
a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen que estaba comprometida
con un hombre perteneciente a la familia de David, llamado José. El nombre de
la virgen era María. El Ángel entró en su casa y la saludó, diciendo:
«¡Alégrate!, llena de gracia, el Señor está contigo». Al oír estas palabras,
ella quedó desconcertada y se preguntaba qué podía significar ese saludo. Pero
el Ángel le dijo: «No temas, María, porque Dios te ha favorecido. Concebirás y
darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús; él será grande y será
llamado Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará
sobre la casa de Jacob para siempre y su reino no tendrá fin». María dijo al
Ángel: «¿Cómo puede ser eso, si yo no tengo relaciones con ningún hombre?». El
Ángel le respondió: «El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del
Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso el niño será Santo y será llamado
Hijo de Dios. También tu parienta Isabel concibió un hijo a pesar de su vejez,
y la que era considerada estéril, ya se encuentra en su sexto mes, porque no
hay nada imposible para Dios». María dijo entonces: «Yo soy la servidora del
Señor, que se cumpla en mí lo que has dicho”. Y el Ángel se alejó.” Palabra de
Dios. (Lucas 1,26-38)
Breve
Silencio
Reflexión: “El papel de los educadores, en cambio, es un compromiso humano, y la alegría misma del proceso educativo es plenamente humana, una llama que «funde las almas y de muchas hace una sola»” (Papa León XIV)
Oración:
1.- Pidamos la
gracia del Espíritu Santo para que podamos escuchar el saludo del ángel a María
“alégrate” como un llamado a la
esperanza y a la alegría por haber recibido, de parte de Dios, la hermosa
vocación de educar. Roguemos al Señor.
Padrenuestro/Ave María/ otra…
Santo
Domingo de Guzmán. Ruega por nosotros.
martes, 24 de marzo de 2026
Juntos Oremos
MARTES 24 DE MARZO. HACER LA VOLUNTAD DEL PADRE LLENA LA VIDA DE PAZ Y ESPERANA.
En el camino cuaresmal que ya estamos terminando Jesús nos invita a orientar toda nuestra vida para obedecer al Padre; de modo que podamos decir con Él: “yo hago siempre lo que le agrada”.
Texto Bíblico: Lectura
del evangelio de San Juan: “Después les dijo: «Cuando ustedes hayan levantado
en alto al Hijo del hombre, entonces sabrán que Yo Soy y que no hago nada por
mí mismo, sino que digo lo que el Padre me enseñó. El que me envió está conmigo
y no me ha dejado solo, porque yo hago siempre lo que le agrada». Mientras
hablaba así, muchos creyeron en él.” Palabra de Dios (Juan
8, 28-30)
Breve Silencio
Reflexión: “Compartir el
conocimiento no basta para enseñar, se necesita amor. Sólo así el conocimiento
será provechoso para quien lo recibe, en sí mismo y, sobre todo, por la caridad
que comunica. La enseñanza nunca puede separarse del amor, y una de las
dificultades actuales de nuestras sociedades es no saber valorar
suficientemente la gran contribución que los maestros y educadores brindan a la
comunidad en este sentido.” (Papa León XIV)
Oración:
1.- En esta mañana pedimos a Dios la gracia de poder realizar nuestra labor educativa con amor y agradecidos de todo el bien que brindamos a la sociedad, para que, pese a las dificultades, mantengamos la esperanza en lo que hacemos. Roguemos al Señor.
Padrenuestro/Ave María/ otra…
Santo
Domingo de Guzmán. Ruega por nosotros.
lunes, 23 de marzo de 2026
Juntos Oremos
LUNES 23 DE MARZO. COMPRENSIÓN CON EL QUE SE EQUIVOCA CONTAGIA ESPERANZA.
Mientras más nos acerquemos a Dios mayor es nuestra comprensión con quien cae y comete pecado. El valor que ilumina la oración de hoy es comprensión con quien se equivoca, como fruto de nuestro camino cuaresmal y una forma de despertar la esperanza.
Texto Bíblico. Lectura del evangelio de San Juan: Como insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo: «El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra». E inclinándose otra vez, siguió escribiendo. Ellos, al oírlo, se fueron escabullendo uno a uno, empezando por los más viejos. Y quedó solo Jesús, con la mujer en medio, que seguía allí delante. Jesús se incorporó y le preguntó: «Mujer, ¿dónde están tus acusadores?; ¿ninguno te ha condenado?». Ella contestó: «Ninguno, Señor». Jesús dijo: «Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más». Palabra de Dios (Juan 8, 1-11)
Breve
Silencio
Reflexión: “En el ámbito formativo cada uno podría preguntarse cuál es su compromiso para captar las necesidades más urgentes, qué esfuerzo realiza para construir puentes de diálogo y de paz, incluso dentro de las comunidades docentes; cuál es su capacidad de superar prejuicios o visiones limitadas; cuál su apertura en los procesos de co-aprendizaje; y qué empeño pone en responder a las necesidades de los más frágiles, pobres y excluidos.” (Papa León XIV)
Oración:
1.- La lectura de hoy es un motivo para
ser justos con los demás. Pidamos la gracia de que nuestras manos estén limpias
de piedras y nuestros labios de condenas para responder a las necesidades de
los más frágiles. Roguemos al Señor.
Padrenuestro/Ave María/ otra…
Santo
Domingo de Guzmán. Ruega por nosotros.
viernes, 20 de marzo de 2026
Juntos Oremos
VIERNES 20 DE MARZO. EL VALOR DE UNA PROMESA
El camino de Cuaresma nos propone muchas
pruebas, como por ejemplo hasta qué punto creemos en la resurrección. El valor que ilumina la oración de hoy es
EL VALOR DE CREER en las promesas que Dios nos ha hecho.
Texto Bíblico. Lectura del Libro de la Sabiduría: “Se decían los impíos, razonando equivocadamente: Si el justo es hijo de Dios, él lo auxiliará y lo librará de las manos de sus enemigos. Lo someteremos a ultrajes y torturas, para conocer su temple y comprobar su resistencia. Lo condenaremos a muerte ignominiosa, pues, según dice, Dios lo salvará». Así discurren, pero se equivocan, pues los ciega su maldad. Desconocen los misterios de Dios, no esperan el premio de la santidad, ni creen en la recompensa de una vida intachable.” Palabra de Dios (Sabiduría 2, 1a. 12-22)
Breve
Silencio.
Reflexión: Aunque, este texto bíblico, no hace referencia directa a Jesús, a su pasión y a su muerte, la tradición cristiana e incluso el Nuevo Testamento han visto reflejada en esta figura del “Justo” a la persona de Jesús, su pasión y muerte. El impío, los impíos, son los que, renegando de las enseñanzas recibidas, se ceban con astucia y mofas satíricas del justo. Son los que llevan la voz cantante que lamentablemente promueven ambientes de desesperanza y de conflicto.
Oración:
1.- En esta mañana pedimos la gracia de
saber vivir creativamente nuestra fe con sus sanas costumbres tradicionales y
sus promesas de esperanza en un mundo que ya ha cambiado, a veces culturalmente
hostil sobre todo con las pos verdades. Roguemos al Señor.
Padrenuestro/Ave María/ otra…
Santo Domingo de Guzmán. Ruega por nosotros.














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