Hoy con una oración y el saludo de nuestro rector, hemos dado inicio a un nuevo período escolar. Cada inicio de año es una oportunidad para abrir caminos nuevos, reencontrarnos con nuestros compañeros y profesores, y disponernos a crecer juntos.
Este colegio, inspirado en la espiritualidad de Santo Domingo, quiere ser un lugar donde aprendamos a buscar la verdad, a vivir la paz, a mantener viva la esperanza y a acoger a cada persona como un hermano o hermana.
Que este nuevo tiempo esté marcado por el encuentro con el otro, por el respeto mutuo y por el deseo sincero de crecer tanto en nuestros conocimientos académicos como en nuestra vida espiritual. Que cada sala de clases, cada patio y cada espacio de nuestro colegio sea un lugar donde florezcan la paz, la esperanza y la acogida.